Mujeres de Yango que están cambiando la movilidad en Venezuela
Liderada por mujeres con visión estratégica, la plataforma no solo redefine la movilidad en el país, sino que abre un camino de autonomía y confianza para que miles de venezolanas y jóvenes profesionales conquisten su independencia económica.
Caracas, 6 de marzo de 2026.- En el corazón de la transformación digital de Venezuela, surge una narrativa de liderazgo que desafía los límites convencionales. La operación de Yango en el país, encabezada por María Eugenia Pereda, Country Manager, e Isabella Oropeza, Directora de Marketing, es el vivo ejemplo de que la industria tecnológica no solo es un espacio para el crecimiento corporativo, sino un escenario fértil para que el talento joven y femenino tome las riendas de su destino profesional. Esta dirección no es casualidad; representa una apuesta por la capacidad y la visión estratégica en un mercado que exige soluciones dinámicas y humanas.
Rompiendo techos de cristal y ampliando horizontes
Para los jóvenes que sueñan con una carrera en el ecosistema tecnológico, el mensaje desde la dirección de Yango es claro e inspirador. María Eugenia Pereda sostiene un aprendizaje fundamental: el liderazgo femenino tiene el poder de «ampliar los referentes».
“El liderazgo femenino en nuestra operación tiene un mensaje contundente: la industria tecnológica y de movilidad en Venezuela también se construye con mujeres al frente. No estamos aquí como una excepción ni para cubrir una cuota, sino como auténticas protagonistas. Cuando una mujer lidera una operación estratégica, no solo impulsa resultados de negocio; amplía referentes. Y al ampliar los referentes, estamos ampliando las posibilidades para toda la industria”, destaca.
Su enfoque busca inspirar a las nuevas generaciones a ver en la economía digital un terreno donde sus ideas y liderazgo tienen un impacto real y sostenible.
En esa misma línea, Isabella Oropeza, Directora de Marketing de Yango en Venezuela, resalta el papel que tiene la tecnología para abrir nuevas oportunidades para las mujeres:
“La tecnología tiene el poder de abrir puertas que antes parecían cerradas. Desde Yango queremos que más mujeres en Venezuela vean en la economía digital una oportunidad real para crecer, liderar y construir su propio camino. Cuando más mujeres participan activamente en el ecosistema tecnológico, no solo fortalecemos la industria, también transformamos la forma en que nuestras ciudades se mueven y se desarrollan.”
Autonomía, medidas de seguridad y el poder de decidir sobre tu propio tiempo
Más allá de las oficinas corporativas, el impacto de Yango se cuela en la cotidianidad de las mujeres venezolanas que buscan una alternativa para generar ingresos sin sacrificar su vida personal. La plataforma se ha convertido en una herramienta de libertad y progreso, permitiendo que cada mujer convierta un activo, como su carro o moto, en una fuente productiva bajo sus propias reglas.
Nayarit Hernández, socia conductora de Yango desde hace ocho meses, refleja este sentimiento de empoderamiento al explicar que la flexibilidad es lo que le permite equilibrar su trabajo con su rol más importante: “Mi tiempo lo manejo a mi manera; yo decido en qué momento trabajo y en qué momento me detengo para atender a mi chamo, buscarlo en el colegio, etc. Al no cumplir un horario como tal, me permite también ser mamá”, afirmó.
Eloína Rojas, también socia conductora de Yango, pone el énfasis en la generación de ingresos diaria: “Lo que más me gusta es interactuar con los clientes y la liquidación inmediata que uno puede tener al finalizar la jornada. Es decir, que puedo trabajar en el día y puedo tener por lo menos el dinero que gané ese día”, destaca.
Para que esta independencia sea plena, la tecnología de Yango prioriza la seguridad como un pilar innegociable. El ecosistema ofrece herramientas diseñadas para brindar confianza absoluta en cada trayecto, tales como el botón de emergencia, monitoreo en tiempo real, verificación de perfiles y un centro de soporte con atención humana las 24 horas. De esta forma, Yango no solo ofrece una oportunidad económica, sino un entorno cuidado y seguro donde las venezolanas pueden emprender su camino hacia la autonomía con el respaldo de una tecnología que cuida de ellas.

